Los pies que cambian vidas

Hoy me topé con una de esas historias de la Biblia que la mayoría conocemos, la historia de Zaqueo. Sé que la he leído varias veces e incluso escuchado predicaciones de ella, pero en esta ocasión Dios me ha mostrado algo particular, ha llamado mi atención en un punto que no había notado.

Veamos un poco la historia. Juan 19:2-3 Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Aquí podemos ver un par de cosas muy interesantes, Zaqueo tenía un problema, una limitación, era pequeño de estatura. ¿Cuántos de nosotros no nos hemos sentido así, “pequeños”, al menos una vez? Sinceramente creo que cada persona tiene sus limitaciones, tal vez algunas son más evidentes que otras, pero están presentes y nos limitan de una u otra forma.

También podemos ver que Zaqueo, con todo y que era pequeño de estatura, había logrado ciertas cosas en su vida, era jefe de los publicanos, quienes cobraban los impuestos al pueblo, y además era rico. Lo mismo pasamos nosotros, a pesar de todo en nuestras vidas teníamos ciertos logros, tal vez un empleo, una carrera, una familia, o cualquier cosa que hayamos obtenido con nuestros esfuerzos. Pero, al igual que Zaqueo, un día el Señor nos hizo un llamado. Juan 19:5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Sin duda las palabras de Jesús estaban medidas y al decirle “en tu casa” no sólo se refería a su hogar, sino también a su corazón. Todos hemos pasado por esto y el Señor ha posado, plantado los pies, en nuestra casa, en nuestro corazón.

Pero aún queda lo más interesante, lo que me hizo reflexionar y cuestionar mi vida. Juan 19:7-8 Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Si bien Zaqueo era un hombre pecador, todo cambió cuando Jesús posó sus pies en su casa; Zaqueo se despojó de todo lo que, tal  vez injustamente, había logrado. ¡Vamos, el Señor ahora estaba en su casa y tenía que ser “digno” de Él!

Honestamente me cuesta creer que alguien verdaderamente ha conocido a Dios si en su vida no hay ningún cambio, sigue viviendo igual que antes. Esto es imposible, ilógico pensar que si el Dios Todopoderoso, que creó todo lo que existe, habita en mí puedo seguir viviendo como sin nada, haciendo mi voluntad. Pero esto va aun más allá, y primeramente lo aplico a mi vida, tal vez puedo decir que no soy el mismo de antes, ¿Pero qué hay con mi diario vivir? ¿Me pasa algo y reacciono igual que antes, como si no tuviera a Dios en mi corazón?

Dios tocó y trastornó, para bien, mi vida; honestamente puedo decir que volver atrás ni siquiera es una opción, no puedo ni aunque quisiera. Si bien hay momentos y situaciones que son difíciles, y en los cuales ganas no me faltan de tirar la toalla, el Señor está en mi corazón y en cada una de esas veces inexplicablemente Él me levanta y pone nuevas fuerzas en mí.

Desde hoy cada día y frente a cada situación tendré en mente que Dios posa en mi corazón, ya no soy el mismo y no tengo por qué reaccionar igual que antes.

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  • Saul Guzmán

    WAW….. excelente metidación …. te felicito Adrián…. no cabe duda que Dios te usa para bendicir a otros….. Felicidades y sigue adelante. Esta pagina debería estar en algun lado de tal manera que mucha mas gente venga y reciba un refrigerio para su vida del día á día…… Bendiciones!

  • SORAYA

    FELICIDADES AMIGO MI PROPÓSITO TAMBIÉN ES AGRADAR A DIOS EN TODO ASPECTO ASÍ QUE GRACIAS POR TU REFLEXIÓN ME VA AYUDAR MUCHOS SALUDOS

  • daniela

    Felicidades Adrián…me has hecho reflexionar mucho sobre el valor de la vida. me aportaste fuerza para luchar y seguir adelante . Un gran abrazo desde Chile.

    • apoh07

      Muchas gracias, ingeniera :) Me da gusto que le haya gustado!